Lo que debe ofrecer Xbox One para recuperar a su público
Las limitantes de Xbox One, con su conexión a internet obligatoria, su chequeo automático y periódico de la consola con su software, así como las posibles restricciones para la instalación de juegos usados, han sido los puntos principales de la controversia durante esta semana en el marco del E3 2013, sin embargo, han surgido otros elementos que han mermado relativamente la simpatía e inclinación por la propuesta de Microsoft.
Partiendo por su costo final de 499 dólares, un precio más elevado que el de la PS4, pasando por la postura oficial (y casi cínica) de sus portavoces y algunos incidentes de relaciones públicas algo desafortunados, Microsoft ha puesto un poco en la cuerda floja la imagen de su consola, lo que lleva a la inevitable especulación de la lealtad del sector hardcore de videojugadores hacía la Xbox One.
Luego de la presentación de la PS4, con su precio más accesible, han comenzado a surgir los primeros reportes que dan cuenta del dominio de la consola de Sony, en cuestión de reservación de compra del dispositivo, que estará a la venta hasta el mes de diciembre.
Xbox One tiene muchos puntos favorables y un catálogo de juegos de lanzamiento contundente, sin lugar a dudas posee los medios para recuperar terreno y aquí en Ecetia elaboramos una lista de 6 estrategias que puede implementar Microsoft para salir adelante de esta situación:
Ser claros sobre a quién están apuntando
Todo el problema comenzó con el anuncio oficial de la consola, donde se conoció el nombre del dispositivo, durante esa hora, la primera impresión brindada sobre la Xbox One es que se trataba de un centro de entretenimiento que controlaría literalmente la sala de nuestros hogares, con acceso a contenidos especiales, reconocimiento de voz y movimiento, televisión, especiales, servicios multimedia y la reproducción de videojuegos parecía algo en segundo plano.
La Xbox One fue entendida en un principio como una consola para el videojugador casual, Microsoft inmediatamente salió al público y aclaró que no era así y que lo demostrarían en el E3, durante ese periodo comenzaron las filtraciones sobre sus políticas de restricción que causaron polémica, entonces llegó el E3 y en su conferencia cumplieron con lo prometido, el evento fue prácticamente una presentación continua de juegos, para terminar anunciando su precio de 499 dólares. Aquí fue donde todo volvió a ser confuso...
Si el planteamiento original apuntaba a un centro de entretenimiento para el videojugador casual y de acuerdo a la especulación de costos, se esperaba que el precio final de la Xbox One fuera acorde al de dicho centro de entretenimiento, con algo que rondara los 400 dólares máximo.
Pero el mensaje final en su conferencia del E3 es que se trataba de un aparato pensado para el hardcore gamer, justo el tipo de consumidor que estaría dispuesto a pagar 500 dólares por una consola de videojuegos, resultando entonces contradictorio que todas las restricciones, políticas de uso y limitantes del aparato afecten directamente a su verdadero cliente.
El escenario ya está puesto, el precio fijado y un recorte luce bastante improbable para esta etapa de lanzamiento, pero existen alternativas que bien podrían recuperar la buena voluntad de los jugadores empedernidos.
Que esos 100 dólares extra sean una diferencia positiva
La realidad del escenario será vista hasta la temporada navideña cuando comience la venta de las consolas. El escenario físico ya está armado, pero Microsoft aún puede moverse en lo virtual. Los 100 dólares adicionales que cuesta el aparato pueden atribuirse al Kinect 2, pero también representan una oportunidad para convertirlo en valor agregado si deciden incluir contenido adicional a su bundle, una membresía gratuita deXbox Live Gold, juegos completos, DLC, entre otros pueden ser elementos que volverían más atractivo el paquete de lanzamiento y ganaría la simpatía del jugador hardcore.
Seguir el ejemplo de Apple
Toda la línea de productos Apple son un excelente ejemplo de artículos con un considerable sobreprecio donde sus consumidores no tienen problema alguno en pagarlo, bajo la razón de tratarse de una marca aspiracional con una identidad original y definida. Microsoft puede intentar emular algunas de las estrategias de marketing y publicidad de la compañía de la manzana, y volver a la Xbox One un auténtico producto de deseo.
Apretar menos a sus usuarios
Dar una revisión y bajar la presión sobre algunas de sus políticas de revisión de contenidos con sus respectivas limitantes podría ser la estrategia más sensata. Ni siquiera se trata de que eliminen todas, sólo que pisen menos con la bota.
Aprovechar su contenido exclusivo
Esto lo tienen prácticamente hecho, sus títulos exclusivos de lanzamiento y para el siguiente año se han mostrado como algo realmente grande y su carta más fuerte para decantarse por esta consola.
Recortar el precio
Se trata de una opción casi improbable y relativamente peligrosa desde el punto de vista comercial para la compañía, pero solucionaría de tajo buena parte de los problemas, en su momento Sony lo hizo con la PS3, cuando el precio de salida de su dispositivo representaba una pérdida pequeña pero progresiva por cada consola vendida. Al final con la baja de costes de producción y la base de aparatos logró ser rentable, pero fue movimiento arriesgado.
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